Espacios verdes y naturales donde el alma encuentra el silencio y Dios habla al corazón
Los jardines de nuestra casa son un espacio privilegiado para el encuentro contemplativo con Dios. Entre los árboles, las flores y el canto de los pájaros, el alma encuentra la quietud que tanto necesita en medio de la vida cotidiana.
Cuidamos nuestros espacios naturales con amor y respeto por la creación de Dios, conscientes de que cada planta, cada árbol y cada flor es una manifestación de su belleza y providencia.
Amplio espacio verde para caminatas meditativas, con senderos y bancas para la oración personal.
Espacio para la oración comunitaria bajo el cielo abierto, con altar y capacidad para grupos.
Rincón tranquilo dedicado a la meditación del Rosario y la oración personal.
Área sombreada con hamacas y sillas para el descanso contemplativo en comunión con la naturaleza.
«Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos.»